Foto de portada: Vista general del Winnipeg en 1939. Por Agrupación Winnipeg. Licencia CC BY SA.
Conversamos sobre los entresijos del proceso de documentación de la travesía del “barco de la esperanza” con el autor del libro “2.000 del Winnipeg. Diario de a bordo”, Josu Chueca, y el presidente de Intxorta 1937, Juan Ramón Garai (ambos vascos), al cumplirse 85 años del viaje que trajo a Chile a cientos de refugiados de la guerra civil. Repasamos los hechos que dieron origen a la publicación y los motivos por los que es tan difícil construir un registro definitivo de quienes viajaron en el vapor.
La historia y la memoria nos desafían a un ejercicio permanente de búsqueda de la verdad y la precisión de los hechos. En 2021, el equipo de Intxorta 1937 reprodujo por primera vez una colección de ediciones originales del periódico a bordo del Winnipeg, encontrada sorpresivamente por el historiador Josu Chueca Intxusta en un archivo en Francia. En una edición ampliada, que conmemora los 85 años de la travesía, contamos con documentación más robusta, esfuerzo al que se unieron el chileno Sady Arenas Uriarte, descendiente de uno de los pasajeros, y varios familiares que concurrieron a entregar antecedentes que se recogen en esta nueva publicación.
En 1939, después de sufrir los embates de casi tres años de guerra civil, alrededor de 450 mil personas de toda la península —niñas, niños, ancianos, mujeres y milicianos de la República— sufrieron el exilio forzoso hacia Francia, en un movimiento masivo y prolongado al que se ha catalogado como “exilio total“. En pleno invierno, vascos, catalanes, aragoneses y ciudadanos de toda España atravesaron los Pirineos en un viaje desolador, muchos cargando con las mutilaciones producidas por la guerra. La respuesta francesa fue vacilante y tardía y resultó para la mayoría en la reclusión en más de una docena de campos de concentración, donde muchos murieron por el frío y la falta de infraestructura sanitaria.
Para muchos refugiarse rumbo a países como México, República Dominicana, Argentina y Chile representó una apuesta por una nueva vida. Son conocidas las gestiones que realizó Pablo Neruda con el presidente chileno Pedro Aguirre Cerda, quien lo nombra cónsul delegado para la inmigración republicana, en un rol que catalogó como su “más bello poema”. Constituido en Francia junto con Delia del Carril, su esposa, trabajaron con un equipo de la mano del Servicio de Evacuación de Refugiados Españoles (SERE), tramitando cientos de solicitudes. Junto con Rafael Alberti, contrató el Winnipeg, un antiguo carguero francés que con una tripulación de menos de veinte personas debió acondicionarse con dos mil literas.
El vapor zarpó el 4 de agosto de 1939 desde el puerto francés de Poullac rumbo a Valparaíso, realizando un solo viaje, aunque uno de los más masivos entre los barcos del exilio republicano. Tras una travesía de treinta días, con escala en Arica el 29 de agosto, el Winnipeg recaló definitivamente en la Bahía de Valparaíso en la tarde-noche del sábado 2 de septiembre, siendo recibido a lo lejos por las luces de la ciudad. Los “dos mil del Winnipeg” (unos 300 vascos y vascas) desembarcaron al día siguiente, con una recepción mayoritariamente cálida. Cerca del treinta por ciento se mantuvo en la región, mientras que el resto tomó un tren especial a Santiago, en ocasiones para seguir su trayecto hacia el sur.
Los “2.000 del Winnipeg” ya son oficialmente 2.531
Determinar con certeza quiénes arribaron ese fin de semana es una tarea titánica, por motivos que van desde los más prácticos hasta la omisión deliberada de información, requiriendo un ejercicio riguroso de investigación y chequeo de fuentes en paralelo. Tras el arribo, el informe del prefecto de Investigaciones, Óscar Hormazábal, consignaba 1.979 refugiados. Otras fuentes oficiales en Chile hablaban de 2.054, mientras que el SERE llevaba un registro interno de 2.193, el cual se mantenía oculto al público dada la oposición que generaba la campaña en algunos sectores. No obstante, trabajos posteriores levantaron cada vez mayor evidencia de que la cifra superaba los 2.500.
Una de las investigaciones más relevantes al respecto fue la del académico chileno Jaime Ferrer Mir, hijo del pasajero catalán Antonio Ferrer Forn, quien a los 50 años del viaje presentó el libro “Los españoles del Winnipeg, el Barco de la Esperanza”. En ese entonces, sin embargo, la lista se había realizado copiando a mano registros manuscritos, acumulándose errores tales como cambios de género o diferencias en la transcripción de apellidos vascos, además del registro de personas que finalmente no abordaron. Fue así como en 2021, Intxorta 1937 Kultur Elkartea —organización vasca abocada a acciones de memoria histórica, justicia y reparación—, publicó el libro 2.000 del Winnipeg. Diario de a bordo, que incluyó una lista revisada.
A cargo del profesor de Historia Contemporánea de la Universidad del País Vasco, Josu Chueca Intxusta, la publicación atrajo a varios descendientes de los refugiados, quienes aportaron nuevos antecedentes. En agosto y septiembre de 2024 se lanzó la segunda edición en Santiago, Valparaíso y Viña del Mar, en el marco del aniversario número 85 de la travesía. El volumen amplía el trabajo anterior en casi 80 páginas, con nuevos registros documentales y la lista actualizada de pasajeros acreditados, que asciende a 2.531. El lanzamiento se realizó junto con charlas, actos y la exposición Diario de a bordo, cartografía interior, de la artista visual Cecilia Zabaleta, nieta de un pasajero vasco.
Para la segunda edición del libro, el equipo acumuló más de una quincena de archivos consultados en Euskadi, Barcelona, Alcalá de Henares, Madrid, Salamanca, Francia y Chile, gracias a lo cual se han podido añadir, corregir y desechar nombres de listados anteriores. “Uno de los archivos que hemos trabajado mucho es el del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. Ahí una compañera ha analizado documentación por un montón de horas, encontrando, por ejemplo, que en la lista de Ferrer aparecían 35 personas que estuvieron en los campos de concentración de Mauthausen o Auschwitz. Entonces, les hemos quitado de la lista”, relata Juan Ramón Garai, presidente de Intxorta 1937 y coordinador de la investigación.
El colaborador clave de la segunda edición fue Sady Arenas Uriarte, historiador chileno especializado en memoria histórica y nieto del mondragonés Jaime Uriarte Cestona, refugiado del Winnipeg. Gracias a su investigación, se encontraron pasajeros que no estaban en la lista. Por otro lado, en el Archivo Nacional de la Administración de Chile, dio con las cédulas de identidad otorgadas en Burdeos a grupos familiares y solteros, con la frase “Visa colectiva 107” —según cuenta Arenas, gestionada así por Neruda para evitar exacerbar la disidencia nacional por el número de refugiados—. “Ha venido muy bien para confirmar y, sobre todo, a nivel gráfico, porque esas cédulas contienen fotografías que dan cara a esas personas anónimas”, comenta Josu Chueca.
| Errores y omisiones en las diferentes listas de refugiados
Según Chueca Intxusta, es común que los hechos históricos de esta relevancia sean susceptibles a mitos, con muchas personas que indican haber estado presentes. Por otro lado, con el tiempo suelen elucubrarse detalles, a veces a partir de la reinterpretación de la historia familiar, como el haber llegado en otro barco y atribuirlo al Winnipeg, o matrimonios que se casaron después y declararon venir juntos. También se registraron casos de personas que realizaron los trámites y finalmente no abordaron o familias completas que sólo registraron a uno de los progenitores. Por último, están los pasajeros que el mismo Neruda subió en el último instante. Entre los casos de omisión o alteración consciente de la información se encuentran el ocultamiento de la afiliación política para acceder a cupos de otras facciones o la declaración de ocupaciones diferentes, en virtud de las que requería la campaña chilena. Entre las correcciones realizadas en la segunda edición se encuentra la subestimación de la cantidad de polizones y anarquistas no registrados, ascendiendo este último grupo en más de cinco veces. La documentación del Archivo General de La Administración de Alcalá de Henares fue clave para esclarecer la afiliación política real: allí se encontró un listado enviado desde el Consulado Español en Burdeos a la embajada chilena, con el propósito de mantenerlos en observación. |
Un hallazgo improbable
La publicación editada por Intxorta 1937 surgió de un hallazgo de Josu Chueca en el Archivo Nacional de Francia, de manera inesperada. “Sabíamos que en el Winnipeg y en otros barcos se habían editado diarios. Mi sorpresa fue cuando, trabajando sobre el tema del exilio, encontré una carta de alguien de la redacción a la oficina del SERE, que ponía ‘os mando el periódico que sacamos en la travesía’. La sorpresa fue al ver que no sólo venía la carta: detrás, junto con el número uno, al pasar página me encontré con que estaban allí todos los ejemplares, en un legajo con mucha documentación. Ocupaban muy poco porque estaban impresos en lo que se llamaba papel cebolla, para hacer copias”.
Lo que hace menos convencional el hallazgo, según relata, es la preservación de los documentos, no sólo al desgaste material —se hacían alrededor de seis copias precarias—, sino que también a su reiterada confiscación: primero por parte de la policía francesa al SERE (organismo percibido como procomunista), luego por la Gestapo, que los traslada a Berlín tras la invasión de París, para ser requisados por la URSS al terminar la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, al caer el régimen soviético, Francia consigue la devolución masiva de documentación oficial desaparecida, quedando el material clasificado para investigación. Afortunadamente, expresa Josu, nunca nadie revisó los contenidos.
Los contenidos de la segunda edición
El libro se divide en tres partes: la primera presenta un archivo con fotografías del equipo de la Legación de Chile en Francia, y de Agnes América Winnipeg (nacida a dos días del zarpe), seguido por una breve contextualización histórica de la campaña humanitaria en castellano y euskera e información del Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca. La segunda parte corresponde a la reproducción y transcripción textual de todas las ediciones recuperadas del boletín del Winnipeg, seguida por fotos de alrededor de un quinto de los pasajeros del paquebote. La tercera sección corresponde a la lista completa de los refugiados, identificando nombre y, cuando está disponible, origen, profesión, edad al llegar, afiliación y campo de concentración de procedencia.
La primera publicación del boletín se realizó a cuatro días del zarpe, el 8 de agosto de 1939, bajo el nombre “Los 2.000 del Winnipeg. Diario de a Bordo” —que otorga su nombre a la investigación de Chueca—. El día a día estuvo a cargo de una comisión redactora formada por representantes de las diferentes facciones políticas y sociales a bordo. Las copias se pegaban en paredes. En ellas se compartían apuntes y anécdotas de la vida a bordo y se comentaba la contingencia internacional. El diario se publicó a lo largo de casi la totalidad del trayecto, finalizando el 2 de septiembre, con la recalada en el puerto de Valparaíso. El día anterior había estallado la Segunda Guerra Mundial.
| Menciones especiales
El libro hace mención a miembros de la Legación de Chile en París, como María Asunción “Sunti” Amilibia Machimbarrena (autora de El diario de la Nostalgia) y algunos pasajeros célebres del Winnipeg, entre los que se encuentran Agnes América Winnipeg Alonso Bollada (vasca nacida a bordo), Ramón Muguruza Zubillaga (creador a bordo de la agrupación coral que precedió al Coro Vasco de Santiago de Chile) y los padres de José Maza Sancho (Premio Nacional de Ciencias Exactas 1999). A estas figuras se suman José María Balmes Parramón (Premio Nacional de Artes Plásticas 1999), Roser Monserrat Bru Llop (Premio Nacional de Artes Plásticas 2015) y Leopoldo Castedo Hernández de Padilla (historiador, académico y comunicador) que, como tantas y tantos migrantes, han contribuido significativamente al desarrollo nacional. |

Foto: De izquierda a derecha, Josu Chueca, Juan Ramón Garai y Sady Arenas en La Sebastiana, de Pablo Neruda, para el 85° aniversario de la llegada del Winnipeg a Valparaíso.

Foto: Cédula de familia que viajó en el Winnipeg. Investigación de Sady Arenas Uriarte.
Dónde encontrar la publicación
El libro se encuentra disponible para compra presencial en La Tienda Nacional, sede Museo de la Memoria y Derechos Humanos (Matucana 501, Santiago). Otra opción es ponerse en contacto con Sady Arenas Uriarte, coinvestigador de la segunda edición y representante en Chile, al correo sarenasu14@gmail.com. Desde España, Francia, Italia y Portugal, se puede adquirir el libro a través del sitio de Intxorta 1937.
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Por Pablo Casanova Ponce de León
Periodista y editor de Euskal Ahotsa






